Niño a Caballo de su Madre

agosto 29, 2010

Y de ái...Sightser querido!! Como habrás notado, hoy no recurrí al habitual saludo internacional con el que abrimos estas páginas...Por el contrario, apelé a una de las formulas de saludo de mayor identidad local de los habitantes de la ciudad de La Banda.

Te preguntarás el porqué de este encabezamiento...Ah viejo zorro...!!! Te preguntarás si me volqué al telurismo patriarcal, o tal vez al tradicionalismo pintoresco, o quizás al folcrorismo fumón..???
Oh..! Nada de eso querido visitante amigo...se trata solamente de que debo respetar algunas directivas emanadas desde el gobierno de la nación, con motivo del Bicentenario de la patria.
Y tambien porque el monumento que te presentaremos hoy tiene una configuración totalmente local.
Porque hoy querido sightser, te presentamos al celebérrimo Niño a Caballo de su Madre..!!!

Ubicado en un principio en la plaza Belgrano en el sector denominado el Bosquecillo de Esculturas, se decidió, para otorgarle un mayor lucimiento, emplazarlo en el Museo al Aire Libre Paseo del Siglo, a metros del Monumento a los Palitos Chinos, sobre la mano izquierda si uno viene desde Santiago en el 17 o el 21.
Construido completamente en madera dura, la estatua mide aproximadamente 1 y medio de alto por 50cm de ancho, y nos muestra la imagen de una madre con su hijo a cuestas.

Se dice que la idea del escultor era construir una representación épica de la pobreza...digamos tallar una india (perdón, una mujer de los pueblos originarios), que lleva cargando sobre sus espaldas a su indiecito (digo, al vástago de una larga tradición de dueños de la tierra injustamente sojuzgados por el etnocentrismo europeo), en el marco de un universo inhóspito y hostil.

Pero le salio un niño casi tan grande como la madre...
Lo que significó que los sentidos de la obra se modificaran y que se tejieran un sinnúmero de especulaciones acerca de la condición mental del escultor.

Así se supo querido sightser, que el artista era prácticamente la víctima de una madre de rasgos tan dominantes, que la convertían en una verdadera sádica.
Recordemos, querido visitante de monumentos, que este modelo de madre era muy común en la ciudad de La Banda, debido al matriarcado feroz que imperaba hasta no hace mucho, antes de que la ciudad se convirtiera en una urbe globalizada.

Los pormenores de la relación entre el escultor y su madre, se conocieron por el testimonio que aportaron las empleadas de la municipalidad que le cebaban mate con poleo al escultor...

Estas señoras, reconocidas como grandes conversadoras de vereda y lectoras aplicadas de las cartillas de Avon, dijeron que el escultor se quejaba frecuentemente de la relación con su madre, manifestando, en el marco de una profunda angustia, que la mujer lo tiranizaba, que controlaba todas sus relaciones y que ella a su vez, salía con un hombre que él no aprobaba.

Así, compañero sightser, según testimonio de estas mujeres, así-repito- se le oía decir, mientras tallaba...Ay mama…cómo me haces mal..., en una época en que el escultor escuchaba boleros.
Tambien se le escuchaba...Ay Mama..., grande es mi penar...mama...para el tiempo en que escuchaba tangos.
Y más adelante se quejaba...Ay mama...cuán refinada es tu crueldad... mama... deja ya de destilar...para la época en la que leía a Gustavo Adolfo Bécquer...
De acuerdo a la interpretación de estas mujeres, el objetivo inconsciente del artista era consumar una venganza a través de la representación de la escultura. Para ellas, esto se traduce en las palabras que el artista pronunció sobre la finalización de la obra.
Según el aporte de estas mujeres, cuando ya la escultura tomaba forma, en medio del agotamiento producido por la furia con que descargaba los últimos golpes en la escultura, se le escuchaba decir...
Aura..! Aura..!...Iá vah a veh...iá vah a veh…hija de gran puta...


Provocación... Vanguardia...Edipismo...Reivindicación...La ciudad de La Banda te ofrece esto y mucho más, sightser de mi vida... ¿Qué esperas para venir...? No te lo podés perder !!!¡Te recibiremos encantados..! ¡No lo dudes...!

Para el final, como acostumbramos en este espacio, algunas opiniones de los que ya visitaron la obra y disfrutaron de ella, dejan sus comentarios en este blog.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Dice Pauls de Fogwill: "Seguía al pie de la letra el consejo de Osvaldo Lamborghini, uno de sus ídolos, a quien por supuesto editó: “Primero publicar, después escribir”
Yo le digo amigo Charlyway: publique, publique!!!!
besos

charlyavila dijo...

gracias Sil..!! siempre me lo dijiste. No es de ahora...un beso gigante..!!!